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Alianza histórica en la UNAM: Ciencias y Psicología unen fuerzas para impulsar la prevención del VPH

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  • El convenio implementará un servicio presencial de autotoma de muestras en Psicología y análisis por PCR en las instalaciones de Ciencias

  • La estrategia rompe paradigmas al vincular la tecnología médica de vanguardia con un acompañamiento psicoeducativo y de salud mental para las universitarias

Por Susana Paz
Ciudad Universitaria, CDMX. 8 de junio de 2026.- “Prevenir es generar conocimiento, derribar prejuicios y ampliar oportunidades. Es construir una cultura del cuidado. Y, sobre todo, es permitir que más mujeres puedan vivir con la tranquilidad de saber que tienen acceso a herramientas que les ayuden a proteger su salud y su futuro”, afirmó la doctora Tatiana Fiordelisio Coll, responsable del Laboratorio Nacional de Soluciones Biomiméticas para el Diagnóstico y Terapia (Lansbiodyt), de la Facultad de Ciencias de la UNAM.

Durante la firma de las bases de colaboración entre la Facultad de Ciencias y la Facultad de Psicología de la UNAM, cuyo fin es prevenir y detectar el Virus del Papiloma Humano (VPH) en la comunidad universitaria, la académica afirmó que para el Lansbiodyt esta firma tiene un significado muy especial: “No solamente porque es la primera Facultad con la que establecemos este esquema de colaboración, sino porque representa un ejemplo de cómo distintas disciplinas pueden unirse para atender un problema que requiere tanto conocimiento científico como sensibilidad humana”. 

La firma simbólica de este convenio, celebrada en la Facultad de Psicología, representa un hito en el trabajo interdisciplinario de la Máxima Casa de Estudios. La iniciativa formaliza un esquema integral donde la ciencia de frontera y la sensibilidad humana se articulan para enfrentar un problema de salud pública que afecta a millones de mujeres en el mundo: el cáncer cervicouterino, uno de los pocos cánceres que puede prevenirse por completo mediante una detección oportuna y un seguimiento adecuado.

La directora de la Facultad de Psicología, Magda Campillo Labrandero, expresó su entusiasmo por la consolidación de este proyecto, cuyos antecedentes se remontan a agosto del año pasado gracias a una convocatoria de la Coordinación para la Igualdad de Género (CIGU) de la UNAM. 

“Desde ahí empezamos a trabajar de manera conjunta porque observamos que era fundamental el trabajo que la Facultad de Psicología podía hacer con el proyecto de detección temprana del virus de la Facultad de Ciencias. Es un proyecto que no puede ir separado de una intervención psicoeducativa y psicológica de seguimiento y de apoyo”, destacó la directora.

Campillo Labrandero explicó que la estrategia ya ha sumado con éxito a los Centros de Formación y Servicios Psicológicos —bajo la coordinación de la maestra Alejandra López Montoya—, al Programa de Sexualidad Humana y al Programa de Apoyo con Médicos Pasantes de la Facultad de Medicina. La meta, apuntó, es consolidar un programa integral de atención que sirva de modelo y ejemplo para replicarse en otras entidades académicas dentro de la UNAM.

“Lo que incluye es una estrategia integral, sumamente sensible y necesaria para la prevención y detección temprana del virus. Ya llevamos varias estrategias que hemos trabajado de manera conjunta. Se impartieron las conferencias de la doctora Diana Grisel Ríos López y de la licenciada Josune Medina Bustamante, ambas integrantes del laboratorio; de manera que el equipo de nuestra Facultad se ha ido fortaleciendo y capacitando”. 

El director de la Facultad de Ciencias, Luis Felipe Jiménez García, celebró la continuidad y el respaldo institucional a los proyectos del Lansbiodyt, al cual calificó como un laboratorio emblemático a nivel nacional.

Jiménez García explicó que el objetivo central del acuerdo es implementar un servicio presencial de detección temprana de VPH dirigido a la comunidad de la Facultad de Psicología, mediante un método innovador: la autotoma de muestras en las propias instalaciones de Psicología y su posterior análisis molecular por PCR en los laboratorios de Ciencias.

“Estas bases de colaboración incluyen una serie de compromisos relacionados con procedimientos de detección basados en conocimiento científico riguroso e implementación de tecnología apropiada para que la toma de muestras sea menos invasiva, se obtengan resultados rápidos y confiables, y esté al alcance del mayor número de mujeres”. 

Derribando las barreras del miedo y el estigma

La doctora Tatiana Fiordelisio Coll —quien lidera el Lansbiodyt e impulsa esta colaboración—, reconoció el compromiso, la sensibilidad y la visión de las autoridades de la Facultad de Psicología para impulsar esta colaboración desde sus primeras conversaciones y convertir una idea científica en una solución concreta para la comunidad.

“En ocasiones pensamos que la innovación ocurre cuando se desarrolla una nueva tecnología o cuando aparece un nuevo descubrimiento científico. Sin embargo, la verdadera innovación comienza cuando alguien decide creer en una idea y trabajar para convertirla en una realidad. Detrás de esta firma hay muchas horas de trabajo, reuniones y propuestas”. 

Fiordelisio Coll enfatizó que el riesgo del VPH no proviene únicamente de la enfermedad biológica, sino de factores sociales y culturales arraigados que, en muchos casos, son una expresión de desigualdad de género. Al respecto, advirtió que durante décadas las mujeres han enfrentado severas barreras para acceder a la detección oportuna, tales como el miedo, la vergüenza, los estigmas asociados a la sexualidad, los procedimientos invasivos o la falta de tiempo.

"Muchas veces el riesgo proviene de los tabúes que retrasan la búsqueda de ayuda y el acceso a la prevención. Por eso este proyecto es tan importante: porque no solamente buscamos detectar un virus, buscamos acercar la prevención a las personas y que hablar de salud sexual se convierta en una conversación natural sobre autocuidado, bienestar y responsabilidad compartida”.

Para la responsable del laboratorio nacional, la posibilidad de acceder a métodos de detección más accesibles y menos invasivos —como la autotoma de muestras— tiene una dimensión profundamente humana que devuelve a las mujeres el control sobre su propia salud. En ese sentido, destacó el papel crucial de la Facultad de Psicología en esta alianza estratégica, pues la efectividad de la tecnología médica depende intrínsecamente de los factores humanos.

“La prevención no depende únicamente de la tecnología, depende de cómo construimos confianza, cómo acompañamos, cómo informamos y cómo ayudamos a transformar creencias y conductas que se convierten en barreras. Espero que esta firma sea el inicio de una red cada vez más amplia dentro de la UNAM, donde la ciencia, la tecnología y las ciencias sociales trabajen juntas para proteger vidas”. 

El impacto en la salud mental y la formación académica

La maestra Alejandra López Montoya, coordinadora de los Centros de Formación y Servicios Psicológicos, celebró la alianza desde la perspectiva de la salud mental: “Recibir un diagnóstico médico es un evento que puede impactar profundamente la estabilidad emocional de una persona, por lo que el acompañamiento psicológico y médico resulta indispensable en el proceso de detección”.
Asimismo, consideró que este esfuerzo conjunto representa una valiosa oportunidad para fortalecer la formación del estudiantado mediante la práctica interdisciplinaria y la vinculación social.

“La atención a la salud requiere una visión interdisciplinaria, en la que los aspectos físicos y psicológicos se complementen para brindar una respuesta más humana, integral y efectiva a las necesidades de las personas. Esta alianza representa una valiosa oportunidad para fortalecer la formación también de nuestro estudiantado, impulsar proyectos de vinculación y generar espacios de atención y acompañamiento que contribuyan al desarrollo de una cultura de prevención, autocuidado y salud integral”. 


El acto protocolario concluyó con la firma de los documentos por parte de las autoridades del presídium, integrado también por la licenciada Sandra Ivonne Ferrer Reyes, secretaria técnica de la Coordinación de Centros. Este evento consolida el compromiso compartido entre ambas facultades para impulsar proyectos de investigación, innovación y servicios a favor del bienestar de la comunidad. Asimismo, el convenio fortalece una red donde las ciencias biológicas y las ciencias sociales se unen con un solo propósito: proteger la vida y el futuro de las mujeres universitarias.